Las mejores piscinas naturales y charcos de Tenerife para refrescarse este verano

Piscina natural en la costa de Tenerife

Tenerife guarda algunos de sus mejores lugares para bañarse lejos de las playas tradicionales. Piscinas naturales, charcos creados por antiguas coladas volcánicas y pequeños rincones de agua salada permiten descubrir otra cara de la costa de la isla, especialmente apetecible durante los meses de verano.

Desde instalaciones perfectamente acondicionadas para familias hasta charcos que prácticamente desaparecen cuando sube la marea, recorremos algunos de los lugares más interesantes para darse un baño en Tenerife.

Antes de desplazarte, conviene comprobar siempre el estado del mar, las mareas y posibles avisos o restricciones locales. En los charcos abiertos al océano, unas condiciones aparentemente tranquilas pueden cambiar rápidamente.

Piscinas naturales de Bajamar

Las piscinas de Bajamar, en San Cristóbal de La Laguna, son probablemente una de las mejores opciones para quien quiere disfrutar del océano sin renunciar a servicios y comodidad.

El conjunto dispone de dos piscinas grandes y una piscina infantil, además de vestuarios, socorristas y accesos mediante rampas y barandillas para personas con movilidad reducida. También cuentan con el distintivo de Bandera Azul.

Su gran atractivo está en contemplar cómo rompe el Atlántico contra el dique mientras el baño se desarrolla en una zona mucho más protegida.

Ideal para: familias y quienes buscan servicios.

Piscina natural de Punta del Hidalgo

A pocos kilómetros de Bajamar aparece otra de las zonas de baño más reconocibles del nordeste de Tenerife.

Las piscinas naturales de Punta del Hidalgo son de agua marina y cuentan con vigilancia, duchas y accesibilidad para personas con movilidad reducida. También disponen de Bandera Azul.

Después del baño merece la pena continuar caminando por el paseo litoral. En días despejados, esta parte de la costa ofrece además unas magníficas vistas hacia el Teide.

Ideal para: combinar baño, paseo y gastronomía.

El Caletón de Garachico

Pocas piscinas naturales de Tenerife tienen un paisaje tan característico como El Caletón.

Las antiguas erupciones volcánicas transformaron la costa de Garachico y dejaron un conjunto de formas de lava que hoy conforman varias zonas naturales de baño. El Caletón se encuentra junto al casco histórico y es uno de los principales atractivos costeros del municipio.

Aunque sus aguas pueden encontrarse tranquilas, la propia información turística oficial advierte de que en esta zona el océano puede presentar fuerte oleaje, por lo que siempre hay que atender a las condiciones del mar.

La ventaja es evidente: puedes dedicar la mañana a recorrer Garachico, bañarte y terminar comiendo en el casco histórico.

Ideal para: una excursión completa de medio día o día entero.

Charco de Los Chochos, en Los Silos

En la costa de Los Silos encontramos uno de esos rincones que explican perfectamente el origen volcánico de Tenerife.

El Charco de Los Chochos alcanza aproximadamente los dos metros en su zona más profunda y dispone de una escalera de piedra con barandilla para acceder al agua. Turismo de Tenerife lo considera apto para familias siempre que las condiciones del mar sean adecuadas.

Desde esta zona también pueden contemplarse los acantilados de La Culata y, cuando la visibilidad acompaña, el Teide.

Ideal para: un baño tranquilo en el noroeste de Tenerife.

Charco de la Araña

Muy cerca del anterior se encuentra el Charco de la Araña, también en Los Silos.

Tiene una peculiaridad que conviene conocer antes de ir: el charco aparece principalmente con la marea baja y puede quedar cubierto durante la pleamar. Sus aguas y el entorno lo convierten además en un punto atractivo para practicar snorkel cuando las condiciones son apropiadas.

Eso significa que aquí no basta con escribir el nombre en Google Maps y presentarse a cualquier hora. Merece la pena consultar previamente la marea.

Ideal para: snorkel y amantes de los rincones volcánicos.

Charco del Viento, en La Guancha

El Charco del Viento es uno de los grandes clásicos de la costa norte.

Su forma se debe a antiguas coladas volcánicas que alcanzaron el océano. Dos brazos de lava forman una pequeña bahía natural que protege parcialmente sus aguas del oleaje exterior.

Es frecuentado tanto por residentes como por visitantes y resulta especialmente atractivo para quienes disfrutan observando el fondo marino o haciendo snorkel.

Está situado en la zona de Santa Catalina, en La Guancha.

Ideal para: paisaje volcánico y snorkel.

Charco de Isla Cangrejo

Nos desplazamos al oeste, hasta Santiago del Teide.

El Charco de Isla Cangrejo se encuentra dentro de la urbanización del mismo nombre. Un muro de hormigón protege parcialmente la piscina de las olas y una escalera permite acceder al agua.

Es además una zona especialmente atractiva al final del día por las vistas del litoral y sus puestas de sol.

Aquí existe una advertencia importante: Turismo de Tenerife recomienda extremar las precauciones cuando existe fuerte oleaje o marea alta.

Ideal para: combinar baño y puesta de sol.

Piscinas naturales de La Jaquita

En la costa de Guía de Isora, junto al paseo marítimo de La Jaquita, existe otro conjunto de piscinas naturales de origen volcánico.

Son apreciadas por sus aguas generalmente tranquilas y transparentes y por las vistas hacia La Gomera, especialmente durante el atardecer.

Es una alternativa interesante para quienes se alojan en la zona sur u oeste y no quieren desplazarse hasta el norte de la isla para disfrutar de una piscina natural.

Ideal para: quienes se alojan en el sur y buscan un baño al atardecer.

¿Cuál elegir?

No todas ofrecen la misma experiencia.

Si viajas con niños, empezaría por Bajamar o Punta del Hidalgo.

Si buscas paisaje volcánico, elegiría El Caletón o Charco del Viento.

Para snorkel, Los Chochos, La Araña o Charco del Viento pueden resultar especialmente interesantes cuando el estado del mar lo permite.

Y si buscas terminar el día viendo ponerse el sol, Isla Cangrejo o La Jaquita son dos opciones muy atractivas.

Precaución con el estado del mar

Una piscina natural no deja de estar conectada con el océano.

El oleaje, las mareas y el viento pueden transformar completamente una zona de baño. Algunas localizaciones que resultan tranquilas en determinadas condiciones pueden ser peligrosas cuando aumenta el mar.

Por eso, además de consultar las previsiones antes de salir, hay que respetar siempre la señalización, las indicaciones de socorristas y cualquier cierre establecido por las autoridades.

Y especialmente en charcos no protegidos: si el mar no está bien, el baño puede esperar.

Un Tenerife diferente junto al Atlántico

Las piscinas naturales son también una forma de comprender el paisaje de Tenerife.

La lava que durante siglos modeló la isla terminó encontrándose con el océano y creó buena parte de estas pequeñas bahías, piscinas y formas rocosas que hoy utilizamos para bañarnos.

Bajamar, Punta del Hidalgo, Garachico, Los Silos, La Guancha o Santiago del Teide demuestran además que no existe una única costa tinerfeña.

Recorrer estos lugares permite conocer pueblos, comer en pequeños núcleos costeros y descubrir una Tenerife bastante diferente a la de las grandes playas turísticas.

Oliver Carballo

Oliver Carballo es director y editor de Yo Amo Canarias, medio digital dedicado a la actualidad y a la información sobre las Islas Canarias. Escribe y supervisa contenidos sobre sociedad, economía, turismo, cultura y actualidad del Archipiélago, con especial atención a Tenerife. Su trabajo se centra en explicar la información con contexto, fuentes contrastables y un enfoque cercano al lector.